jueves, 29 de diciembre de 2011


Algunas veces intentamos cubrir las zonas innecesarias con purpurina, con sidra e historias...
tantas cosas aportadas a un espacio tan infinito, eterno y desperdiciado para una base de estéreos que retumban como ecos que para un mañana no nos servirán para nada...

así que poco a poco nuestros pasos de purpurina se convierten en pedazos de purpurina colgante y descerebrada en puntos ingenuos y tan infinitos, que pienso que toda esa purpurina deseable e indeseable, esperada o inesperada.

La puedo colgar con alas en un trimestre de fantasía en una ventana desequilibrada para mi armonía y unos bailes desafiantes en nuestra mirada..

pero al fin y al cabo mi armonía de deshace entre tanta purpurina y entre tanto vacio y a tanto universo...

no se si me entiendes, quiero parar de bailarte el agua,
y besarte , si gracias.

Quiero,
y creo que necesito una noche de magia,
una noche de incendios y quien sabe si me aportara calor,
necesito gomina para que alguien se apegue un poco a este corazón y quien sabe si luego después de beber de tu copa o tu de la mía, decidamos hacer cosas que no vayan a parar a universos tan repetidamente infinitos, y nos dejemos de rascar barbas y tropezarnos y....


necesito una locura externa que eres tu,
una ayuda para mi estigma,
un empujón a mi cava,
una calada a mi boca,
una esperanza a mi piel...

necesito esa heroína que tanto guardas para nada,
y desparramarme-te con ella.

No hay comentarios: